Mi relación de amistad con Jesús.

    Me llamo Victoria Martínez, tengo 23 años y soy de Sevilla. Estudio el grado de Filosofía en la Universidad de Sevilla y Ciencias Religiosas en el ISCCRR.

    Mi fe comenzó con la herencia de mis padres, ellos fueron los que me indicaban el camino llevándome cada domingo a Misa. Tuve la oportunidad de crecer en un colegio de Madres Mercedarias, donde me enseñaron las herramientas necesarias para vivir con libertad en la fe. Allí empezaba mi camino, ya no eran mis padres los que me llevaban a la Iglesia, sino que era yo la que quería ir, porque comenzaba a tener un grupo de catequesis, era miembro del grupo de pastoral, estaba en el coro… Al final pasaba más tiempo en el colegio que en mi propia casa…

    Uno de los momentos más difíciles fue al comenzar la Universidad, ya que estaba acostumbrada a un entorno donde Jesús era el centro y aunque seguía en labores de pastoral, me tocaba luchar con las tentaciones, porque el demonio está esperando tu momento de debilidad para atacar. Aquí, me toca dar gracias al colegio jesuita en el que estudié bachillerato, porque conocí unos grupos de fe para universitarios, donde nos reunimos todas las semanas para compartir, tener ratos de oración… Así pude combatir con esas tentaciones.

    La fe, para mí, es la relación de amistad con Jesús, es a Él a quien le comparto todo, no solo mis pobrezas, sino también mis alegrías. Todas las noches le doy gracias por ese consejo, por ese abrazo, por acompañarme… Aunque pensemos que es imposible, siempre actúa a través de otras personas. Con esto, se me viene a la cabeza el pasaje de los discípulos de Emaús, que caminaban con el Señor y no se dieron cuenta hasta que partió el pan. Verdaderamente creo que Jesús es nuestro fiel compañero en la vida y que nada nos puede separar de su amor.

    La oración es el instrumento más importante para mantener viva nuestra fe, por eso creo que es imprescindible tener ratitos a lo largo del día para estar con Él.

    Día a día, soy catequista de un grupo de confirmación, sigo ayudando en el departamento de pastoral del colegio y en la Parroquia. Me gusta leer el Evangelio porque encuentro la solución a los obstáculos que aparecen a lo largo de la vida, y rezar el rosario, porque cada vez que lo rezo, me siento con más ganas, con más fuerzas, porque ¡CON MARÍA TODO SE PUEDE!

    Por último, me gustaría citar a San Juan Pablo II: “¡No tengáis miedo, abrid las puertas a Cristo!”. No tengamos miedo de ser cristianos, de mostrar nuestra fe al mundo, de donar nuestra vida por Cristo… Jesús nos lo dice: “Quien pierda su vida por mí, ese la salvará”

    Me gustaría dar las gracias a Jóvenes Católicos por invitarme a dar mi testimonio, y a todas las personas que me ayudan día a día en el camino.

    ¡Rezo por vosotros!

    Victoria Martínez Abucha