Mujeres que inspiran a construir un mundo mejor

A lo largo de la historia, muchas mujeres han sido protagonistas de grandes gestas las cuales las llevaron a cabo desde la humildad y el silencio de la clausura. Mujeres que con su oración continua y un trabajo abnegado han fomentado a construir los pilares del desarrollo espiritual de una sociedad.

Hoy queremos traer a la memoria a Sor Antonia de Jesús fundadora del Convento Santo Tomás de Villanueva (Agustinas Recoletas) cariñosamente conocidas como las Tomasas en Granada.

Primogénita de quince hermanos, hija de Francisco López y de Josefa Ximénez de Alfaro, nacida el 24 de julio de 1612 en Pastrana (Guadalajara), con tan solo 6 añitos se vio obligada a trasladarse con su familia a Granada, tal vez era ya la providencia quien le conducía ante una gran hazaña que comenzaría unos años después.

El 24 de junio de 1634 vistió el hábito de beata de San Agustín en una casa de Albaicín (Granada) adoptando el nombre de Antonia de Jesús. Fruto de su alegría y oración, dos años después se le une su hermana Josefa de trece años y su prima Eugenia de catorce años, dando comienzo a la vida religiosa en comunidad en el beaterio fundado por ella junto a la casa de recoletos. Asumiendo así una vida de retiro, ayuno y rezo por la salvación de las almas.

Tras las llegada de otras religiosas al beaterio en 1668 fue convertido en convento bajo la advocación de Santo Tomás de Villanueva, junto a la Alhambra.

Sin importarle las dificultades de su tiempo el 25 de diciembre de 1666 con la compañía de sus cuatro hermanas carnales llevo a cabo la tercera fundación ahora en Chiclana de la Frontera (Cádiz) fundando el Convento de Jesús el Nazareno.

Su espíritu de fundadora conventual seguía vivo todavía a la edad de 75 años. En 1687 inició en Medina Sidonia (Cádiz) la fundación de un convento dedicado a Jesús, María y José.

En Chiclana Murió el 16 de junio de 1695 a la edad de 83 años. Antonia de Jesús fue una de esas mujeres que bajo la guía de Santa Teresa de Jesús supo abrirse camino y brillar con luz propia en una sociedad que las condenaba a la invisibilidad.

Se trata de una mujer con tenacidad y confianza en sí misma, ambas condiciones derivadas según ella de que se sentía impulsada por Dios según solía afirmar “ me alentaba en la esperanza de la Providencia de Dios de tal suerte que les decía a las compañeras hermanas, no tienen que temer que le falte nada de lo temporal, que Dios lo está cuidando, Dios prooverá

Sor Antonia de Jesús es una mujer que inspira hoy en día a la sociedad por no amedrentarse ante las contrariedades de sus días y por soñar a lo grande trabajando desde los pequeño.

Olimpia Peláez