Saber permanecer

La idea de escribir acerca de esto fue inspirada mientras ocurrían ciertos hechos en mi país: soy originario de México y durante la semana pasada se buscó la despenalización del aborto en un estado especifico, decisión que podría en un futuro afectar a todo mi país, la verdad es que me impresionaba mucho como personas a favor de la vida defendían con sus argumentos, al mismo tiempo podía ver como personas a favor del aborto hacían lo mismo, pero esto no fue lo que más me causaba impresión por así decirlo.

Explico lo siguiente y quisiera hacer un énfasis muy grande en esto: veía a muchas personas (en especial jóvenes católicos) a favor de la vida que se sentían intimidados o abrumados por que otras personas falsamente les hacían ver la “invalidez de sus argumentos” y la “poca sensibilidad ante la situación de muchas mujeres”.

El punto de lo que comparto no es hablar acerca de la situación de mi país, tampoco del aborto, pongo este ejemplo porque es algo muy cercano a mi realidad y realmente me hacía preguntarme ¿De verdad defendemos nuestros ideales?, o ¿realmente sabemos que es lo que defendemos y las razones por la cual lo hacemos?

La fe del católico, en especial la del joven católico considero que lo debe de llevar a “estar despierto”, es decir a estar atento a las necesidades que le exige y que le pide su propia era, de esta forma estar atento al mismo tiempo equivale a pensar, a reflexionar, para así encontrar las respuestas que lo lleven siempre a la verdad, y que conforme estas respuestas lo lleven a él a la verdad, compartirla con los demás y así también llevar a todas las personas que pueda a esta misma, y la verdad no es otra que el mismo Cristo, y su verdad se revela en muchos contextos, en muchos ámbitos y en muchas situaciones.

Todo lo que quiero decir es que nosotros debemos encargarnos de encontrar estas respuestas que Cristo nos ha dejado, no podemos quedarnos de brazos cruzados y mediante estas palabras invito, y no solo esto, reto a todo aquel que lo lea a informarse, pero informarse de verdad: en el ámbito de nuestra fe poder profundizar y así saber verdaderamente y no superficialmente que es lo que nos corresponde hacer como jóvenes católicos.

La verdad y sólo ésta nos llevara a saber permanecer, y a mantener nuestros ideales y nuestras convicciones siempre por encima de cualquier ideología que intente invadir en nuestra vida y nuestro pensamiento, anhelo el hecho de como jóvenes poder siempre defender en lo que creemos, considero que no basta con ser un buen católico, debemos de empujarnos hasta el límite y seguirnos formando, informando y sobre todo dando testimonio de lo que creemos y dando sobre todo razón de nuestra fe, en todos los ámbitos, no solo en la cuestión de la religión.

Dios nos llama a dar respuestas a todo aquel al que tiene sed de ellas, seamos portadores de verdad, y aprendamos como una sola Iglesia a permanecer en esa verdad, considero que solo así nuestra Iglesia realmente dará un testimonio autentico: de vida, de alegría, de honestidad.

-Abraham Cañedo