¡Sé de Quién me he fiado! Lorena Peralta

    Mi nombre es Lorena, vivo en Madrid y soy Argentina. Hace 15 días contraje matrimonio con Jaime. Desde mi conversión, hace ya 9 años, tuve claro que mi vocación era formar una familia, y que ese era el plan de Dios para mí. Desde hace algo más de un año sé que mi vocación es Jaime, sé que mi llamado a vivir la Santidad es a través de mi matrimonio con Jaime.

    En el transcurso de estos nueve años, viví mi fe dentro de una comunidad, la de Cursillos de Cristiandad. Han sido unos años preciosos, dónde fui creciendo espiritualmente y conociendo más a Dios a través del testimonio de mis hermanos de comunidad. Durante este tiempo también me he dedicado a hacer muchas peregrinaciones a distintos santuarios de Europa, algunas de ellas, han sido a través de la vivencia de la Providencia, es decir, peregrinando en auténtica pobreza, viviendo de lo que Dios dispone para ti ese día, cada día… sin duda, una gran experiencia.

    Todo esto me ha ayudado mucho a comprender mejor los Tiempos de Dios, a saber esperar con confianza en Dios, a disfrutar del camino y de lo que acontece mientras tanto… porque eso también es Providencia, también es lo que Dios quiere para mí. Por esta razón, mi vida, con sus luces y sombras, es un Don, un regalo.

    Trabajo en sanidad, y desde luego, es una actividad donde puedo darme por completo y sentirme muy satisfecha ayudando a otros a sentirse mejor físicamente. He de decir también, que vivir mi fe en mi trabajo ha sido motivo de conversión para algunos de mis pacientes. El Señor se vale de nuestra vida para llegar a otros.

    La fe también me ha ayudado a no perder perspectiva, a centrarme cuando pierdo el rumbo por los ritmos trepidantes de trabajo, a los que muchas veces, nos empuja la sociedad actual. El rezar por mis pacientes es un regalo, tanto para ellos como para mí, porque sé que puedo dejarlos también en manos de Dios, que es lo mejor que puedo hacer por ellos, además de ejercer mi profesión.

    Hace un año y cinco meses conocí a quien es mi esposo, Jaime. Tardó un poco en llegar, esa es la verdad, pero evidentemente los tiempos de Dios son perfectos, y ha llegado cuando tenía que llegar, cuando los dos estábamos preparados para conocernos, entendernos, y compartir nuestras vidas en Dios y por su Providencia, amándonos. Así lo vemos los dos. El incluir a Dios en nuestro matrimonio era nuestro sueño, y así ha sido!

    La Mater, ha sido algo así como una Celestina en nuestro noviazgo, ha sido precioso ver como María nos ha ayudado, dándonos luz en los momentos de oscuridad, porque también los ha habido. Sin embargo, Ella ha sido nuestro modelo de confianza y abandono a la Voluntad de Dios, de hecho nuestro lema matrimonial es “FIAT”, celebramos el sacramento del matrimonio en su Ermita, en el Santuario de Schoenstatt, y nos sentimos muy arropados y acompañados por Ella… muy felices de poder celebrarlo en su casa.

    Nuestra pequeña Iglesia doméstica lleva poco tiempo, pero lo estamos viviendo con mucha ilusión y con mucha confianza. ¡Sabemos de Quién nos hemos fiado!

    Lorena Peralta