La familia en el noviazgo

Hasta el momento, tu familia ha sido partícipe de todo lo que te pasa en la vida, tus primeros pasos, las notas, logros, meteduras de pata y… ¿Qué pasa con la familia cuando llega el amor a nuestras vidas? ¿Tiene que ser la familia también participe de esta parte de nuestras vidas?

Hay quienes opinan que sí, hay quienes opinan que no, hay quienes piensan que la posición de la familia en el noviazgo ha de ser neutra, hay familias que no quieren cogerle tanto cariño por si acaso, hay otras que están deseando conocerle, en definitiva, tiene que haber de todo en la viña del Señor.

Cuando tú presentas a tu novio/a a la familia, es signo de que vais en serio, hay compromiso, por lo que dar este paso es buena señal, estáis dispuestos a darlo todo. Siempre digo que el noviazgo está para conocer al otro, y aquí también entra conocer su vida familiar, sus costumbres, en definitiva, conocerle en otro ámbito de su vida. Por experiencia cuánto más conoces a su familia, más comprendes la forma de ser de tu novio/a, te ayuda a comprender cosas que antes no entendías de su carácter, y a empatizar.

La idea es ir poco a poco, encontrar el equilibrio, cada pareja es un mundo y esto es una cosa que cada pareja debe ir viendo los momentos. Las comparaciones son odiosas y no tienes que hacer lo que ves en los demás con respecto a la familia de su novio/a (porque veas a Fulanito hiper integrado en la familia de su novia no significa que tú debas hacer lo mismo, cada cual tiene sus circunstancias).

En otras palabras, lo que quiero decir es que la naturalidad ha de reinar en este tema, ni forzar la relación con su familia ni pasar de tenerlos en cuenta, cada uno debe de encontrar el equilibrio y ese equilibrio es personal en cada pareja.

Pero ¿y si me encariño demasiado y al final no sale bien? Primero te diría que vivas el presente, solo Dios sabe que va a pasar en un futuro, disfruta. Por el momento si te encariñas, solo te puedo decir que es el precio a pagar cuando lo apuestas todo por tu novio/a. Si sale bien, ganas una segunda familia, y eso es una auténtica pasada.

Por último, un tema que me gustaría resaltar es la forma en la que hablamos de la familia del otro, nunca hables mal de la familia de tu novio/a, ni con tus amig@s ni con tu propio novio. ¿Hablarías mal de tus padres o hermanos públicamente? Pues no lo hagas de los suyos tampoco, porque si lo haces de su madre, por ejemplo, también lo haces de tu novio/a, ya que es parte de él/ella.

 

¡¡FELIZ VERANO QUERIDOS LECTORES!!

Continuaremos con las apasionantes aventuras del noviazgo en Septiembre con una renovada ilusión, llenos de nuevos proyectos y… ¡¡sorpesas!!.

Con cariño,

Tere y Antonio.