Hoy veremos la parábola del trigo y la cizaña que venimos leyendo en Misa durante este mes de julio y, que igual que la parábola del sembrador o la del grano de mostaza, nos habla de la acción del Señor en nuestras almas, de la semilla que Dios ha sembrado en nuestros corazones.

La Gracia de Dios actúa en la medida que le dejemos, por eso contemplar estas parábolas nos viene bien para dejarla actuar en nosotros.

Publicado por la parroquia de La Gavia

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