Trece monjas del mismo convento, en Michigan, han fallecido por coronavirus y otras 17 están están contagiadas.

Según noticia publicada por Clarín, la madre superiora ha explicado que el «virus se propagó por el convento como un «incendio forestal» después de que golpeó por primera vez».

«Todos los días decían: ‘Otra hermana’. ‘Otra hermana’. ‘Otra hermana’. Fue muy aterrador», comenta la hermana Andrew que ha sufrido la enfermedad. Ella rezaba así: ‘Dios, si me vas a llevar, estoy lista’. «Luego me desperté a la mañana siguiente y todavía estaba viva. Entonces, de alguna manera, mejoré».

Puedes leer este testimonio completo en Clarín

 

Artículo anteriorEl amor en tiempos de crisis
Artículo siguienteLos buenos libros educan