El retraso de su ordenación diaconal ha sido «un campo de batalla»

El Mirador de Soria publica el testimonio de José Antonio García que ha recibido recientemente su ordenación al diaconado, previa al sacramento del Orden Sacerdotal.

Describe de forma muy gráfica los momento que ha pasado durante el confinamiento como una batalla. «Estos meses han sido un campo de batalla en que había que ganar terreno centímetro a centímetro. El primer combate fue rápido, quirúrgico, sin anestesia: hacer pública la suspensión de mi ordenación.»

«Ser vigía es muchas veces simplemente aguantar, pero el aguantar de los diáconos, los sacerdotes y los obispos no es un aguantar a la fuerza, sino un aguantar por amor de Dios. Para aguantar por amor de Dios, hay que conocer a Dios y, para conocerlo, hay que estar muchas veces con Él: no se puede a amar a quien uno no conoce. Por eso, nuestra principal arma y defensa fue la oración diaria por nosotros y por la Iglesia».

«Aunque pueda sorprender, doy muchas gracias a Dios por estos meses en las trincheras, porque creo firmemente que se ha servido de esta situación a fin de prepararme mejor para el diaconado. Con todo, no quiero que os llevéis a engaño, la trinchera es un lugar malsano en que un pequeño corte con un clavo oxidado puede provocar una gangrena mortal. Por eso, este período en las trincheras ha sido un tiempo de combate espiritual que me ha enseñado humildad: uno, con sus solas fuerzas y talentos, puede bien poco. He experimentado vivamente que basta que nos alejemos un poco de Dios para perder el camino».

Te recomiendo que leas en el Mirador de Soria el testimonio completo porque es buenísimo