El arte de confiar

Sé que suena un poco extraño e incluso hasta poético decir que confiar es un arte pero creo que en la actualidad lo es, y en realidad siempre lo ha sido. Confiar es por seguro una de las acciones mas nobles del ser humano, ya que es depositar muchos de tus pensamientos, de tus miedos, inseguridades, anhelos o sueños en el corazón de otra persona, confiar es básicamente tener una charla a corazón abierto con el otro, pero muchas veces como jóvenes nos resulta complicado hacerlo.

Es complicado porque así somos los seres humanos, nos cuesta incluso confiar en muchos aspectos propios: nos cuesta escuchar a nuestra conciencia y confiar en que lo que nos está diciendo es lo correcto, otras veces nos cuesta confiar en nuestros propios talentos o en nuestras propias decisiones, es por eso que podemos llegar a comprender que confiar en otra persona puede ser algo que a veces nos aterrorice, ya que darle a otro el poder de saber y de conocer aspectos muy profundos e íntimos de nuestra persona nos hace sentir expuestos, es como una especie de “desnudez personal”, como si todo se lo hubiéramos dado al otro y él tiene con eso el poder de desacreditarnos, de contarlo a alguien más y de traicionar tal vez nuestra confianza.

Sin embargo, a pesar de que es complicado, porque lo es, y muchas veces lo seguirá siendo, tenemos la opción de ver este aspecto como algo positivo, confiar en otra persona es compartir nuestros más grandes y profundos pensamientos, es no quedarnos en nosotros mismos y direccionarnos hacia otra persona, que tal vez tenga los mismos miedos, los mismos sueños, las mismas preocupaciones y que necesita compartirlas al igual que tú, la gran ventaja de poder confiar en el otro es el hecho de que así nos podemos dar cuenta que son más las similitudes que las diferencias con el prójimo, que necesito sentirme escuchado y que necesito aprender a escuchar.

Confiar en el otro es uno de los actos más valientes en la sociedad actual ya que nos permite atravesar el dolor, sufrimiento o inseguridad de alguna decepción pasada y volver a darnos la oportunidad de abrir nuestro corazón, que hoy en día, es algo tan necesario y que no se hace muy seguido. Anímate a ir mas allá de tu miedo y aprende a volver a confiar, es difícil hacerlo pero te aseguro que vale totalmente la pena, no pierdes absolutamente nada y puedes ganar conversaciones, momentos y sonrisas que recordaras de por vida.

-Abraham Cañedo.