Universitarios Católicos, la Iglesia viva en el Campus.

    ¡Hola! Me llamo Andrea, tengo 22 años y soy de Sevilla.

    La verdad es que no recuerdo mi vida sin Dios; desde que tengo uso de razón en mi casa ha sido algo que ha estado muy presente, incluso en las cosas que pudieran resultar insignificantes (que al final son las que más importancia cobran), por ejemplo, rezando justo antes de salir de viaje, previo a un examen, yendo a Misa todos juntos, leyendo la Palabra en casa de mis tíos, etc.

    Pese a ello, como joven católica he tenido momentos en los que me he sentido sola, sobretodo en mis años de adolescente, donde al final, el hecho de ser creyente era lo que te hacía ir contracorriente, ser “la rara” o tener que oír toda clase de improperios. Me faltaba una Comunidad sólida.

    Hace ahora un año, recibí la propuesta de hacer el Camino de Santiago junto a la Pastoral Juvenil de mi Archidiócesis (@delejusevilla), no conocía a nadie, me enteré a escasos 5 días del plan y no tenía ninguna preparación, aún así sentí que el Señor de algún modo me quería allí. Cogí mochila y saco, salí de mi tierra y mi parentela y fui hacia el Camino que Él me mostró.

    Fue allí donde me topé con una nueva sorpresa: La labor de la Pastoral Universitaria.

    Estudio en una universidad pública, donde la realidad de ser católicos es algo que en ocasiones hay que tratar con tacto, pero que te hace mantenerte firme en la Fe.

    Ser universitario católico es querer formarte para acercarte a Él, consagrar tus días y tu estudio, entender que no tienes la oportunidad de estudiar para ti, sino para servir el día de mañana al Pueblo de Dios. Vivimos un regalo.

    Durante el año, desde la asociación a la que pertenezco (@celestino_mutis) realizamos multitud de actividades: convivencias, la campaña de Navidad, celebración del Adviento, nuestro famoso Miércoles de Ceniza, ser voluntarios en Cáritas Universitaria (esa gran desconocida pero de importante labor y ayuda), etc. Todo ello siempre bajo la supervisión y apoyo de nuestro Director Espiritual, quien además de ser un amigo, nos forma y guía.

    Nos reunimos cada miércoles a la hora de comer sentados en el césped entre los edificios de la “uni”, ya que no gozamos de una sala o capilla en la que vernos, y tratamos y debatimos sobre temas que nos resulten interesantes o notorios para seguir creciendo.

    Además, los jueves por la noche volvemos a vernos en la Capilla de la Universidad de Sevilla junto a nuestros hermanos del SARUS, es decir, el Servicio de Asistencia Religiosa de la Universidad de Sevilla (@sarussevilla) para seguir formándonos, divirtiéndonos o incluso recibiendo catequesis para el Sacramento de la Confirmación. Trabajamos mano a mano con ellos y apoyándonos en todo momento. Hay incluso un programa de radio, sarusianus (podéis encontrarlos en Spotify).

    Gracias a todo esto, he entendido la importancia de dar testimonio, de encontrar tu lugar en la Comunidad, de ser el instrumento para que otros conozcan a Dios, siguiendo nuestro mandato como bautizados ya que, como dijo San Francisco de Asis: ”Ten cuidado con tu vida, ¡quizás sea el único evangelio que muchas personas vayan a leer!”

    #ConstruyendoPuentes

    #HaganLío

    #SomosLaIglesiaVivaEnLaUni

    Andrea Risoto García.