«Por fin había encontrado algo que era para siempre». Testimonio de Chaxiraxi

A Chaxiraxi no la bautizaron cuando era pequeña. A los 25 años vivió la dura experiencia del divorcio de sus padres. En ese momento una amiga le propuso ir a una iglesia y a partir de ahí todo ha sido un proceso en el que se ha ido enamorando del Señor.

Fue a un cursillo de cristiandad donde le enseñaron lo más básico. “Lloré de emocióny al terminar, no quería volver a mi casa. Aquel fue el primer encuentro fuerte con el Señor”.

Recibió el Bautismo, Confirmación y Comunión en el mismo acto. Comenzó a también a participar en la adoración nocturna y aquello sí que fue un descubrimiento: “pasaba toda la noche en oración y sentía que por fin había encontrado algo que era para siempre”.

En una ocasión un sacerdote le propuso ser monja. Al principio se resistió, pero por fin comprendió que Dios la llamaba a la vida religiosa y empezó su periplo para hallar su sitio. Estando en esa búsqueda hizo una experiencia de tres meses en las Carmelitas descalzas y descubrió que era su sitio al experimentar como viven ellas: los ritmos, los horarios, el silencio, la escucha del Señor en tu interior, los gestos de las hermanas

«Me sentía vacía, la gente me llenaba pero no del todo… Había un hueco en mí, siempre vacío y descubrí que el único que llenaba del todo ese hueco era el Señor.» Ella explica que ella no ha elegido ser contemplativa, sino que el Señor la elegido a ella.

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