Amistad con Jesús: Una libertad fuerte [podcast]

Nos ponemos en la presencia del Señor para ofrecerle nuestra vida, nuestras frustraciones, nuestras tareas… Todo nuestro día lo ponemos en manos del Señor con el deseo de vivirlo con Él. También podemos aprovechar para pedirle perdón por algo o darle las gracias por algo.

Seguir al Señor puede superarnos por que es algo que nos trasciende. Vamos a pedírselo al Señor: «Señor que yo quiera seguirte. Que yo quiera seguir el camino que nos has abierto y ayúdame a superar el vértigo o el miedo».

Pero a además de querer, vamos a pedirle el poder seguirle.