Tú: un regalo para los demás

Muchas veces creo que como jóvenes más allá de ver nuestra personalidad como un regalo, la vemos como una carga, y en ese momento surgen muchas preguntas: “¿porque soy así? “¿Esta parte de mi de dónde salió?” “¿alguien me va querer siendo de esta manera?” y al mismo tiempo surgen muchas dudas e inseguridades que nos llevan a no querernos mostrar ante los demás tal cual somos.

Y yo opino que es algo por lo que tenemos que pasar, creo que es algo natural en nuestro proceso de crecimiento, pero tiene que llegar el punto en el que nos debemos de dar cuenta que existen más ventajas que desventajas al atrevernos ser nosotros mismos.

Puede que nos aterrorice llegar a mostrarnos porque a veces nos subestimamos, porque pensamos que alguno de nuestros gustos va ser motivo de burla, porque pensamos que no somos nada interesantes y que hay mejores personas que nosotros, entonces, en vez de elegir ser quienes somos, decidimos ponernos una especie de mascara para poder encajar, y la utilizamos siempre que estamos con los demás, dejando de lado quien verdaderamente soy y poniendo al frente la máscara de “lo que los demás quiero que piensen que soy”, pero lamentablemente las copias y aquello que no es original siempre termina cansando a uno mismo y al mismo tiempo a los demás.

Hoy lo único que quiero decirte es que elijas ser quien realmente eres, tu personalidad es un regalo de Dios en donde tú puedes aportar grandes cosas a los demás, cuando alguien es original y no es una copia de algo o alguien más, de un estereotipo o de las exigencias de la sociedad es imposible no voltear a ver a esa persona, cuando alguien toma la rienda de su vida y se anima a ser original es imposible no escucharle, no observarle o no querer estar cerca de esa persona.

Quiero decirte que si te gusta bailar, que bailes como si no hubiera un mañana, que si te gusta ser un poco más introvertido y tal vez te gusta jugar ajedrez que también lo hagas, que si te gusta estar con tus amigos y siempre estar tratando de hacerlos sonreír con tus bromas que lo hagas, lo importante aquí es que te atrevas a ser tú mismo, que le des ese toque tuyo a la humanidad, pues eres irrepetible y en la historia del ser humano no habrá otro igual que tú, que te sientas orgulloso de lo que eres, con las luces y sombras, pero que siempre acudas a Dios y le presentes lo que verdaderamente eres, al final, si Él te lo ha dado ha sido para que puedas hacer un bien con ello a los demás.

Tus dones y tu esencia son algo necesario para la humanidad, todo aquello que Dios te regaló y todo aquello que ha puesto en tu corazón es un regalo para toda aquella persona con la que te encuentres, pues en medida que te atrevas a explotar tus dones, tus talentos y todo aquello bueno que tienes el mundo será un lugar mejor, deja que lo que Dios ha plantado en ti pueda florecer, y en igual de ser un impedimento seas un impulsor de tu propia existencia, ¡gracias por ser quien eres! 

Abraham Cañedo