Baños de Eucaristía

Solemos pensar que los que somos de Misa diaria, de oración continua, Rosario diario, etc. tenemos un máster en hacer oración, sin embargo, ¡cuánto nos falta! Hoy os quería recomendar un texto precioso que nos puede ayudar a hacer oración de veras, es decir, a estar Corazón con corazón. Es un texto del P. Mendizábal que no tiene desperdicio y creo que puede hacer mucho bien:

«Decimos que lo fundamental es ir a la oración a estar con Cristo, en pura fe, con el corazón abierto; para recibir su influjo, su contacto. No ir a la oración tanto a “tener que estar un tiempo”, como un deber que hacer, sino ir a estar con Cristo. Con alegría. Voy a estar un rato con el Señor, el tiempo que he fijado, pero con anchura interior.

Puede ocurrir que la actitud con la cual uno entra en la oración es como una obligación a no perder tiempo, a no distraerme, esa actitud crea una verdadera inhibición del espíritu, que, por esa causa se encuentra más árido. Si yo tengo que estar con una persona pensando que tengo que hablar la hora entera sin parar, y que, a ver qué se me ocurre… pues no se me ocurre nada.  Y es un poco de esto, como tengo que estar con el Señor, pues va uno con el miedo: a ver cómo ocupo el tiempo… No, no. Ir en esa actitud interior sencilla, serena; a desahogarse afectivamente con el Señor, a estar con Él. Sin prisas, sin miedo de que alguna vez tenga alguna distracción. Si uno va a hablar con su madre no está pensando: a ver si no me distraigo en este tiempo, no. Estoy hablando, y a lo mejor tengo un libro en la mano, o veo una flor, o cojo algo… No pasa nada. Estamos los dos conversando. Esa holgura de espíritu en la oración. Ir de veras, en espíritu y en verdad a estar con el Señor.

Y también es fundamental saber estar quietos; saber estar quietos. Que no todos saben estar quietos en la oración. Hay gente que está charlando, hablando, pidiendo… Y… no le dejan meter baza al Señor, no. Y de parte del Señor, debe ser a veces un poco molesto. Pero ¿cuándo te callarás para que puedas escucharMe?

Mientras uno piensa, mientras busca al Señor, quieta. Y apenas el Señor da una muestra, o apenas uno se encuentra bien con el Señor, quedarse allí, quedarse. Y no estar hablando y hablando y hablando porque es que si no, me parece que no hago nada. ¡Pues vence eso! Y ésa es una de las dificultades más grandes de la oración: ese deseo de estar satisfechos de que hemos hecho todo y de que: ya está, estoy tranquilo; que por lo menos he trabajado. Pero no se trata de eso; estamos buscando al Señor. Por lo tanto, cuando Él se muestre, calla. Como dice Santa Teresa: que hay algunas almas que tienen su plan hecho de oración, y aun cuando el Señor se les muestre y se les comunique, le dicen: Señor, espera, que tengo que acabar estos Padrenuestros; ahora los tengo que terminar; después ya podrás venir. Así no se trata al Señor. Con delicadeza. Pero no hay modo, porque es inquietísima, y está ahí pensando y repensando; volviendo a un libro, y unas jaculatorias, y el rosario y el otro… Estate quieto. Esto como actitud. Y así, Cristo se va formando en el corazón, pensando como Él, amando como Él, gustando como Él.

Y por fin, una cosa que puede sernos muy útil. Hay días y hay horas en las cuales uno no está para muchas cosas por cansancio, por trabajo, por mala salud. Pues bien: BAÑOS DE EUCARISTÍA. Os lo aconsejo mucho. BAÑOS DE EUCARISTÍA. Se va uno al banco de la capilla, se sienta allí delante del Señor, y se está tomando baños de Eucaristía. Dejándose mirar del Señor. Que me mire, que me cure, que me inflame… Estás allí. -¿Qué haces tú? ¡Si no haces nada…! –Estoy tomando baños de Eucaristía. -Pero, ¡si no haces nada…! -Baños de Eucaristía. Como uno que toma baños de sol. No hace usted nada. -Pues tomo baños de sol. Pues igual. Baños de Eucaristía, de mucho fruto espiritual. Cuando uno en espíritu de fe está allí delante del Señor sin tener prisa para hacer otras cosas que le esperan…¡Baños de Eucaristía!».

El texto completo en: https://corazondejesus.es/autores/mes-del-corazon-jesus-basado-mes-ejercicios-del-p-mendizabal-dia-decimonoveno-modos-orar-oracion-continua/