¿A qué debemos la altura de nuestro tiempo?

Publica el diario Información un artículo muy interesante que hace una reflexión sobre cómo la civilización actual valora el pasado y afronta el presente y el futuro.

En principio se constata una cierta desilusión hacia el futuro. Sin embargo, lo que entre nosotros tiene todo el crédito de nuestra cultura es el presente, la actualidad que nos parece una cierta plenitud de los tiempos y que en muchos sentidos ni siquiera estamos seguros de que se pueda mantener en el futuro.

Menos conscientes somos de que esa altura de nuestro tiempo se debe en buena medida a todo lo que hicieron bien nuestros antecesores en el pasado, y a que todavía no padecemos las consecuencias de todo lo que nosotros hemos hecho mal y complicará el futuro para nuestros descendientes. Y esa inconsciencia tal vez esté debajo de la sorprendente altivez con la que les juzgamos.

Nuestra falta de indulgencia con quienes protagonizaron la historia no solo desatiende todo lo que les debemos, sino que es signo de un puritanismo de nuevo cuño que se tiene a sí mismo como la unidad de medida de lo aceptable e inaceptable en cualquier otro momento de la historia.

Esta pueril conciencia de superioridad histórica no solo pone al descubierto hasta qué punto carecemos de sentido histórico, sino que nos configura como unos intolerantes capaces de llevar sus ajustes pendencieros hasta los primeros pobladores del mundo, a los que inculpamos de todo cuanto nuestra supuesta superioridad moral ha venido a declarar inadmisible.

Te recomiendo que leas completo este artículo del diario Información