Jaime y Mari, con 73 y 71 años respectivamente, llevan más de media vida casados, nada más y nada menos que 55 años. Desde la adolescencia a la jubilación comparten proyecto vital.

«Mantenemos una extraordinaria relación basada en el respeto mutuo y cierta libertad para quedar cada uno con sus amigos. Compartimos los mismos gustos, como la playa e ir de vinos. Nos llevamos bien y nunca tuvimos una bronca. Jamás se levantó la voz en mi casa. Seguimos siendo una pareja de novios», asegura a La Voz de Galicia.

«El secreto es que Mari es muy templada y sosegada. Cualquier cosa que ocurre ella siempre lo templa para que no haya discrepancias», analiza 55 años después de aquel baile en el Circo de Artesanos de A Coruña donde la vio por primera vez. «Los noviazgos de antes eran distintos a los de ahora, solo nos veíamos los domingos en el baile», recuerda.

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