65 años unidos por la misma vocación: sacerdotes misioneros

El Padre Manuel y el Padre José Antonio se conocieron desde que eran niños en su natal España, se ordenaron sacerdotes y tras casi 65 años de amistad continúan juntos en misión en Costa Rica. Portaluz nos ha contado su historia.

Ambos querían ser sacerdotes desde bien jóvenes. Al Padre «Manolo», con 11 años ya tenía inquietud. En una ocasión, un sacerdote le pidió ser monaguillo, aceptó y poco a poco comenzó a admirarse de aquel cura y se dijo: “Quiero ser como él”. El Padre José Antonio, con 10 años, conoció a un sacerdote que jugaba al fútbol con él y cuyo carisma le causó tal impresión que, al igual que Manolo, dijo: “Yo quiero ser como él”.

En aquellos tiempos del Seminario tenían un grupo de amigos compuesto por seis adolescentes, según cuentan, uno de ellos, del que menos lo esperaban, llegó un día a decirles: “Me voy para las misiones”.

Con el tiempo, y a petición del Obispo de Tilarán (Costa Rica), terminaron las 6 amigos juntos en allí. Manolo cuenta que en aquellos años no había caminos, ni servicios básicos y podría decirse que prácticamente desarrollaban su labor pastoral en medio de la selva. “A pesar de las dificultades que hubieran fueron años preciosos”, dice José Antonio.

José Antonio reconoce que en algún momento llegaron a identificarse con la Teología de la Liberación, pero “renuncié a eso, porque sentí que estaba perdiendo la fe, sentía que estaba predicando política en vez de la fe cristiana”, dice.