El amor del Sagrado Corazón de Jesús

Queridos amigos, deseo de todo corazón que como siempre os encontréis bien. Os mando mis mejores deseos y un afectivo recuerdo; paz y bien.

Acabamos de entrar en el mes de Junio, la primavera va dando sus últimos coletazos ante el inminente verano que se aproxima. Junio es el mes dedicado al Sagrado Corazón de Jesús, una devoción muy especial y muy seguida por muchos católicos, y como tal quería en este artículo ser el portador de buenas noticias.

Amigos, Dios es amor. Ama por naturaleza y por cuestiones de física y lógica no puede dejar de ser así. Dios ama sin medida y nunca puede dejar de hacerlo porque es el amor. El amor se personificó en al persona de Jesucristo, que a su vez es Dios hecho hombre precisamente por amor a los hombres. Podríamos decir en una expresión muy vulgar que, “Dios es una historia amorosa”  o que “Dios es 100% amor”  y no nos equivocaríamos.

El Sagrado Corazón es a la vez otra expresión del amor de Dios. Estoy muy seguro de que todos hemos visto esas pinturas tan hermosas donde aparece la figura de nuestro Señor donde se resalta en el medio de su pecho un corazón acompañado de una llama, fuego del Espíritu Santo que insufla todo el amor de Dios hacia las personas. La devoción al Sagrado Corazón es muy extendida por el mundo, y encuentra su fundamento bíblico en el Juan 13:1 “sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo.”

Quiero destacar estas palabras: “los amó hasta el extremo”. Y recuerdo lo que decía anteriormente; que Dios es amor. Jesús hizo lo que mejor sabía hacer. Amar, y amar hasta el extremo, hasta la entrega en la Cruz. Me gusta imaginar como debió ser aquella escena, Jesús ardiendo en amor por lo suyos, sabiendo que iba a morir en la Cruz horas más tarde para pagar nuestra deuda con el Padre. Imagino como debió ser la mirada que percibieron los apóstoles, como debió mirar a San Pedro o a San Juan el discípulo amado. Esa mirada de amor, de misericordia y de comprensión infinitas.

La devoción al Sagrado Corazón busca precisamente eso, mostrar como es ese amor de Cristo hacia la humanidad con un signo visible como es el corazón (todos sabemos que el amor y el corazón van muy asociados).Sin embargo la figura a fin de cuentas, es lo de menos, lo realmente importante es que llegue el mensaje y se llegue a comprender (aunque sea un poco, pues del todo nunca será posible) hasta qué cotas llegan estos sentimientos de Dios.

Pues ojalá en este mes intentemos comprender hasta donde nos ama Dios, sepamos corresponderle y tratemos como siempre de seguir mejorando día a día. Deseo que esta devoción siga extendiéndose por todo el mundo para que mas personas puedan acogerse al fuego de su amor. Os mando un fuerte abrazo, seguid cuidándoos como siempre, que tengáis un feliz mes de Junio. Hasta pronto.

Carlos García Moreno