¿Qué has aprendido en el tiempo de confinamiento?

Alfonso Crespo, párroco de la diócesis de Málaga, nos ofrece un test, en 10 PREGUNTAS, para evaluar lo que hemos aprendido durante el tiempo de confinamiento.

El silencio no es solo carencia de comunicación; el silencio se oye, se gusta y puede, incluso, fortalecer presencias. El amor, profundo y fiel, se comunica también en la ausencia de las palabras.  ¿He aprendido a cohabitar con el silencio, sin tenerle miedo?

La soledad puede convertirse en secreta compañía.  ¿He aprendido a convivir en soledad y descubrir la secreta presencia de Dios Padre?

La reflexión serena del corazón es el cimiento del diálogo creativo.  ¿He aprendido a callar con humildad y hablar con sabia prudencia?

Las pantallas del móvil, la tablet, el ordenador o la TV, han engullido nuestros ojos, provocando lágrimas de cansancio. ¿He aprendido a mirar con ojos de fe y esperanza, más allá de las apariencias?

La limpieza de corazón tiene mucho que ver con la pulcritud de los sentidos. Y esto requiere esfuerzo, ejercitar la virtud.  ¿He aprendido que el ejercicio de la virtud requiere la fuerza de la voluntad?

Los mismos que le habían aclamado después de llenar el estómago, ahora le critican: «este modo de hablar es duro… Muchos discípulos se echaron atrás y no volvieron a ir con él» (Jn 6,60.66). La amistad se desvanece, sin enfrentamientos, simplemente por incomprensión.  ¿He aprendido a valorar la amistad y fortalecer con la oración mi relación con Jesús?

 ¿He aprendido, en la ausencia, a valorar la Eucaristía y urgir la caridad fraterna?

Éstas y otras preguntas puedes leer las en el portal de la Diócesis de Málaga para que puedas hacer una reflexión profunda.