Un enfermero de UCI: «He puesto mi confianza en la Providencia amorosa de Dios Padre»

El enfermero de la UCI del Hospital de Santa Bárbara (Soria), Herminio García Verde, narra para Alfa y Omega su testimonio de los momentos más duros del Covid-19.

En estos tres meses de pandemia hemos experimentado de cerca la frustración y la decepción porque nuestros tratamientos y cuidados no resultaban efectivos y los pacientes no mostraban la mejoría esperada. Hemos llorado y acompañado en el dolor a tres compañeras por la muerte de sus madres y su padre. Hemos sentido miedo de contagiarnos y de contagiar a nuestros familiares. Hemos dado ánimos a nuestras compañeras que han estado en cuarentena al dar positivo en los test. Hemos sentido rabia por no contar desde el primer momento con los EPIs (equipos de protección individual).

«A la vez, hemos dado las gracias por la generosidad de empresas, asociaciones y personas individuales que nos han regalado prendas de los EPIs y obsequiado con diversas bebidas y alimentos. No nos cansaremos de dar gracias por tantas muestras de solidaridad. Nos hemos sentido arropados por vuestros aplausos».

A nivel personal ha manifestado que ha procurado protegerse razonablemente a la hora de cuidar de los pacientes y, a la vez, «he puesto mi confianza en la Providencia amorosa de Dios Padre. Él cuida de mí para que yo pueda cuidar de sus hijos enfermos.»

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