Las Dominicas de Lerma te proponen un maravilloso reto de amor

Hola, buenos días, hoy Sión nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.

NO ES LO QUE PARECE… DE NUEVO

El otro día estaba en la cocina, y me sobraban unas cuantas yemas. Rápidamente me puse a buscar alguna receta para aprovecharlas y encontré un aperitivo muy simpático: ¡churros salados! Que, del churro, lo único que tenían era la forma, pues se elaboran a base de patata…

Me puse a hacerlos con todo el entusiasmo del mundo. No te lo voy a negar: aquello fue un completo y absoluto desastre.

Pasé mil peripecias, se me desmontaban al freírlos… Y luego, el sabor… no merecía la pena.

-Tenías que haberles echado azúcar por encima -me sugirió una hermana.

-¡Pero si son de patata! -me reí.

-Ya, pero así son más como los churros auténticos…

De pronto me di cuenta. Ese era el problema: parecían churros, pero no lo eran. El puré de patata que usé de base estaba riquísimo, pero, al pasarlo por la sartén, se estropeó. Aquello no era ni puré ni churro.

Orando esto, sentí que era un ejemplo muy claro de que, para cada uno, el Señor ha pensado su propio camino, una misión única en la Iglesia.

En efecto, si existes, es por un deseo expreso del Señor. Él ha contado contigo, te ama, y te ha dotado de las herramientas que necesitas para cumplir tu misión. ¡Cada uno tiene un camino completamente original, único!

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