¿Vives o sobrevives?

¿Te sumas a querer querer, a valorar absolutamente todo?

Un día sin tocar un corazón y llenarlo de esperanza no es un día vivido. Es un día sobrevivido. Si vives, no mueres. Si sobrevives mueres cada día.

Hoy después de salir de la ducha pensaba en la SENSACIÓN que genera algo tan sencillo.

Muchos lo veréis como un trámite, otros nos gusta verlo como un momento genial. Por muchos motivos. Por ejemplo: a mi me gusta disfrutar del agua fría o caliente, depende. Del aroma del jabón. No me gusta comprar cualquier jabón, no. No me sirve el “todos limpian”. Recurso de mínimos.

Y todo momento en nuestra vida vivido como una primera vez solucionaría muchos disgustos. Se llama actitud ante la vida. No hay más.

Es convertir cada “trámite” por absurdo que parezca en un “momento” especial. Convertir la monotonía en sinónimo de fortuna, no en “lo hago por que toca”. Y pensaba en la sensación que da una confesión. Esa misma sensación tiene mi corazón cuando pasa por la “ducha” del confesionario.

Sensación de limpieza absoluta.

Si te duchas para oler siempre bien, ¿por qué no purificar nuestro corazón cada día? Todo empieza por vivir cada minuto de tu día con otra perspectiva. ¿Parida? No. No es una parida.Tal cual. ¿Aburrido? Aburrido es querer encontrar en la monotonía de lo “correcto” reglas justas de juego.

Y para terminar. No desgastes tu vida sobreviviendo. Vive dando tu vida por los demás y vivirás siempre. La queja solo es producto de mentes poco agradecidas.

Que miremos siempre como si fuera aquella primera vez. ¿Te atreves?

Javi Pacheco Doria (@pacheco.doria)