Los voluntarios son ahora muy importantes en las iglesias

El ‘ostiario’ era aquel que cuidaba la acogida en las puertas de las iglesias, daba la bienvenida y situaba en la asamblea a quienes querían participar en la Misa y ante esta situación de salud pública los volvemos a necesitar», asegura Santiago Aparicio, párroco de Santa Engracia.

Iglesia en Aragón nos invita tomar conciencia de esta necesidad. «El papel de estos voluntarios es muy importante para acoger, orientar y ayudar a las personas en el reinicio del culto público».

Recoge el testimonio de tres voluntario:

Natalia indica a los feligreses los lugares que se pueden ocupar. Al final de la Eucaristía les indicamos que vayan saliendo por orden.Cuando la iglesia se ha quedado vacía, cogemos mopas y fregonas con desinfectante y pasamos por todos los bancos, respaldos y reclinatorios. Nos desinfectamos bien para terminar. «Volver a escuchar una Eucaristía dentro de la Iglesia y poder comulgar fue muy emocionante».

Álvaro explica que llega media hora antes del comienzo de la Misa.  un compañero está con gel hidroalcohólico para desinfectar las manos, una vez entras en el templo, otro te ofrecerá la posibilidad de depositar tu donativo, en efectivo o con tarjeta, ya que no se pasa el cestillo durante la misa.

Pilar se encarga de facilitar gel hidroalcohólico para que puedan desinfectarse las manos los asistentes e indicarles la necesidad (por su bien y el de todos los demás) del uso de la mascarilla. Y asegurarme de que pasen por la alfombra que desinfecta las suelas de los zapatos.

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