Gabrielle: «sentí una muy, muy, muy gran presencia de amor que me envolvía»

Portaluz nos ofrece el relato de Gabrielle, una joven francesa que fue atea que fue conquistada por el Corazón de Jesús.

«Nací en una familia que no era católica, sino atea. Y aunque nunca escuché hablar de Dios tuve la gracia de ser bautizada, pues mis padres querían congraciarse con mi abuela.»

Al llegar a la adolescencia se empezó a preguntarse sobre el sentido de su vida y las dudas que le generaba le hacía estar triste y vacía. Transcurrió una año y «me dije que ya no soportaría más el andar suponiendo que hay un dios si no podía sentirlo. Entonces busqué y encontré una oración en Internet que recité… pidiéndole a Jesús que viniera a mí, ¡que viniese de una vez por todas a mi corazón para ser mi Salvador!

Mientras recitaba esta oración me entregué a su texto y unos días después de esto sucedió algo maravilloso. De repente sentí una muy, muy, muy gran presencia de amor que me envolvía. Estaba rebosante de la alegría del amor. Era muy fuerte. En este sentir supe que Dios existía, que Dios es todo amor…»

A partir de ahí empezó a estudiar, ir a Misa y con la ayuda de un sacerdote que la ha ido acompañando, hoy puede decir que está «viviendo un momento intenso, soy muy creyente y feliz de lo vivido. Cuando conocemos el amor del Corazón de Jesucristo sabemos y sentimos que nos queremos dar por entero.»

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