Un mes de mayo atípico en una familia cordobesa

La Diócesis de Córdoba comparte en su web el testimonio de una familia salesiana con tres hijos pequeños y que es precioso.

Se han propuesto que el confinamiento no cambie su pequeña iglesia doméstica. Todas las mañanas hacen el ofrecimiento de obras a la Virgen y le piden por sus cosas: “por nuestros amigos del cole, por nuestras profesoras, por las familias que lo están pasando mal”.

«Esta semana hemos estado jugando a las misas. Los abuelos, nos han hecho estolas para los pequeños. Así de paso, le vamos explicando qué significan cada una (según el color). Es curioso que casi sin saber leer, tanto Pedrete como Rodrigo abren el evangelio y se inventan la lectura, a su manera, pero con un gran sentido Cristiano. “La gente se sorprendía de lo que Jesús podía hacer. De que los ciegos pudiesen ver o de que el agua se convirtiera en vino. Todos menos uno, judas, que no entendía nada. Palabra de Dios.”

Cuando por fin han podido salir a pasear con sus mascarillas, una de la primeras cosas que han hecho ha sido entrar en la iglesia: «entrar de nuevo y poder sentarnos delante del sagrario ha sido maravilloso. Es algo que todos necesitábamos, incluso el más pequeño.»

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