3gether, Un proyecto para aprender a amar.

“Puede que el mundo te hable del amor como algo pasajero y volátil. Que la mayoría de las películas, series e historias que escuchas estén colmadas de superficialidad y egoísmo.

Estás en una época donde tienes todo lo que quieres al segundo: ¿tienes hambre? Pide un Glovo; ¿necesitas dinero? Pide un bizum; ¿quieres saber algo de alguien? Mándale un WhatsApp…Sacias tan rápido tus deseos que apenas dejas tiempo de soñar a tu imaginación de niño. Este tipo de novedades tan atractivas te han hecho creer que también funcionan así las personas. Y espero no decepcionarte, pero funcionamos al revés.

No te engañes, creo que es hora de que reconozcas que estás deseando que alguien te quiera de verdad. Ojalá hubiese una fórmula mágica, pero no, ni creo que vaya a existir. Lo primero, dedica mucho tiempo a esa persona que quieres. Se paciente y haz que vuestras miserias os hagan poneros a prueba cada día y dar un pasito más hacia el cielo. Siempre, desde arriba, Dios estará cuidándoos y llevándoos por el camino. Después, disfruta mirando a esa persona, y aprende de ella. Admírala siendo consciente de sus limitaciones. Pero, sobre todo, multiplicad alegrías y dividir penas juntos.  Párate a pensar… ¡qué bonito que tu meta en la vida sea aprender a amar! 

Por todo ello, rodéate de gente que en su día a día haga pequeños milagros de amor. No deberías de irte muy lejos, seguro que a tu lado: en tu casa, en tu trabajo, entre tus amigos…hay muchas personas que dan ejemplo con su vida. 

En este proyecto 3gether, vamos a tener la suerte de que muchos novios, matrimonios y 2gethers van a compartir con nosotros su testimonio, haciendo de lo ordinario algo extraordinario. 

¡Ojalá pongamos de moda el amor de verdad!”

Hola a todos, somos Marieta e Íñigo y estamos emocionados. Hace tan solo un mes lanzamos el proyecto de 3gether, del cual ya forman parte 3.000 personas. Hay algunas que tienen a Dios en el centro, y otras muchas el amor les mueve a ser mejores. Da igual cómo seas, la meta es la misma: aprender a amar.

Sin duda, las seis personas que han compartido su testimonio con nosotros han conseguido movernos por dentro. Y, además, hemos sacado una cosa en claro: todos tenemos mucha sed de querer y ser queridos. 

Respecto al proyecto, queríamos contaros que le estamos poniendo mucho tiempo, ganas e ilusión. Pero lo más importante, es que tan solo somos un medio del que Dios se sirve para ayudar a otros, por lo que la oración es la mejor guía.

La meta de ser 3gether es que salgas del proyecto con ganas de comerte el mundo. Como decía la Madre Teresa de Calcuta, a quién tanto admiro, “Que nadie se acerque jamás a ti sin que al irse se sienta un poco mejor y más feliz”. 

Además, Íñigo y yo cada semana intentaremos dar un pequeño consejo de algo que nos mantiene fuertes y unidos. ¡Tenemos muchas ganas de gritar al mundo este amor tan grande que hemos encontrado en nuestro noviazgo! 

 Y, por último, no queríamos dejar de pediros que nos escribáis para lo que necesitéis: comentarios, ideas de testimonios, opiniones… ¡3gether se construye entre todos y os necesitamos!