#LaColecta de la Misa de hoy. Perseverancia en la alegría

Oración colecta de la Misa de hoy:

«Dios todopoderoso, concédenos continuar celebrando con fervor sincero estos días de alegría en honor del Señor resucitado, para que manifestemos siempre en las obras lo que repasamos en el recuerdo».

Acudimos a nuestro Padre Dios, a su omnipotencia, para pedirle la perseverancia en la alegría. Y hace falta, porque muchas veces -ahora de modo especial- todo nos invita a dejarnos llevar por la tristeza, por la dejadez, por la mediocridad.

Pero los motivos de un cristiano están en otro lugar: están en el recuerdo de lo que pasó. La Resurrección no fue un momento: dura por siempre, y es el fundamento de todo lo que somos, tenemos y deseamos.

Sí, es verdad que no es fácil, que es confuso, que se pierden matices: por eso pedimos a Dios que nos conceda continuar la celebración, por eso le pedimos que el fervor sea sincero, la alegría auténtica.

Que es en honor del Señor resucitado, que no pasa, que no defrauda, que no va a morir, que nos precede, nos acompaña y nos espera. La Pascua se va terminando: queremos que deje huella, y más que huella.

Queremos que esta Pascua marque el comienzo de una nueva vida, en la que Dios sea más central, en la que nos apoyemos más en Él y menos en nuestras fuerzas. Ya lo sabíamos de antes, pero no está de más repetir y renovar los propósitos.

La conversión pascual -porque esta es la auténtica conversión, la que depende de la alegría de la Resurrección- se manifestará en las obras: lo que pasó se lanza hacia el futuro por medio de nuestras obras.

Por eso tenemos que estar constantemente recordando: volviendo a la Escritura, volviendo al diálogo con Dios, a la amistad con Jesucristo, a dejar que el Espíritu Santo actúe en nuestra alma. Pedimos mucho, pero es menos que lo que está dispuesto a darnos Dios.

Rubén Pereda (@donrupereda)