La Esperanza llega con la Primavera

Queridos lectores, compañeros y amigos, os mando un saludo y mis mejores deseos de que sigáis todos bien, parece que comienza a vislumbrarse algo de luz al final del túnel que es esta pandemia. A todos los que nos leéis, paz y bien.

Nos encontramos en Primavera (al menos en el Hemisferio Norte, desde donde os escribo), mi estación favorita. Lo es por lo colorido que está el campo, las flores sacan sus mejores trajes para lucirlas durante un breve período de tiempo, pero para recordar el resto del año que siguen estando ahí, esperando hasta la siguiente primavera para ponerse aún más bellas. Todo es más verde, más hermoso y hasta parece que los pájaros cantan con una alegría especial. El otro día, pude salir a pasear a las afueras de mi localidad e hice esta pequeña reflexión. La Primavera en todo su esplendor es parte de la Creación de Dios. Si las flores tan hermosas que tuve la suerte de encontrarme, son así de bellas ¿cómo realmente será la belleza de Dios?. Imagino que es algo indescriptible y que nuestra mente finita y limitada no puede llegar a comprender. Sin embargo, recordé las palabras de una buena amiga que solía decir: “La Naturaleza es sello del amor de Dios”. En ese día entendí el porqué. Algo tan bonito, tan colorido y tan espléndido solamente puede ser producto de un Ser amoroso, lleno de ternura y de bondad. No puede ser de otra manera; la Creación es imagen de como es el Creador. Y si para definir la Creación apenas quedan adjetivos en el diccionario para expresar tanto esplendor, ni imaginar quiero, como será el Padre, creador de todo esto.

Esto solo hace aumentar nuestra Esperanza. Celebramos la Pascua hace pocas semanas, en esa Semana Santa tan especial de la que os hablaba, más pura y cercana a Cristo debido al confinamiento que debemos pasar. Y con la Pascua llega la Resurrección del Señor, la muerte y el pecado son vencidos para siempre y nuestra Esperanza resurge, como las flores esperan la primavera para vestirse con sus mejores galas. Ya no hay sitio para el miedo, la angustia y la desesperación. El Señor nos ha salvado gratuitamente, dejando atrás nuestro particular invierno y dándonos en mano una primavera llena de color, para que la vivamos con la Esperanza puesta en Él, en su amor y en su misericordia.

Mayo. El mes de la Virgen María. Mujer tan bendita y hermosa como las flores de este mes no existió jamás. Por ello, agradecemos también a nuestra Madre todo lo que hace cada día por nosotros. Rogar, interceder, cuidarnos y suplicar a su Hijo por nuestro bien. Le pido a nuestra Madre que en este mes escuche todas vuestras súplicas y le presente a Jesucristo todos los deseos de vuestro corazón. Deseo para todos vosotros que en este mes de mayo podáis acercaros más a Cristo, a disfrutar de todo lo que por Él y para nosotros ha sido creado, y que conservemos siempre nuestra Esperanza en que Él es nuestra salvación. Recordad siempre que Dios es amoroso, bueno y dulce, y de la misma forma que hace relucir las flores en primavera, de la misma forma llenará nuestra vida de amor y gozo. Ojalá podamos siempre agradecer cada día estos regalos a Dios. Como siempre os mando un fuerte abrazo, sabed que os llevo en mi mente y en mi oración

Carlos García Moreno.