Entrevista a dos capellanes castrenses ante la pandemia

El Independiente ha entrevistado a dos capellanes castrenses para acercarnos a su labor diaria en tiempos de coronavirus en el hospital militar Gómez Ulla, de Madrid.

«Vamos con toda clase de precauciones por todas las plantas, por Urgencias y también por la UCI». Nuestra labor fundamental es confesar y administrar la unción de los enfermos». Cada mañana, a las 7.45 horas, inician la jornada en la capilla del hospital con el rezo de laudes. Después recorren las instalaciones e imparten los citados sacramentos a los enfermos cuando estos o sus familiares los llaman. «Estas semanas atrás hemos llegado a alcanzar 15 o 16 unciones al día. Hoy estamos entre dos y cuatro», señala Julián Esteban.

Van con sus equipos de protección, mono, gafas, mascarilla y guantes.  «Como humanos que somos, temor siempre hay pero sabemos que nuestra vocación está ahora con más razón. La vocación supera el temor que podamos tener a contagiarnos».

«Hay experiencias enternecedoras», tercia Julián Esteban. Y cuenta algunas de las vivencias de esta semanas: «Un enfermo me dijo: ‘Padre, yo sé que voy a ir al cielo porque usted me ha confesado, ¿pero me puede decir cómo es?’. En otra ocasión, otra persona me dijo que no sabía si me habían llamado sus familiares, las enfermeras o el Señor porque él estaba implorando para que fuera. Son palabras que te dejan sobrecogido».

Te recomiendo que leas este testimonio completo en El Independiente