Misa, sí o no

    ¡Devolveme la misa por favor!

    Por estos días escuché a  varias personas con este reclamo, pidiendo a las autoridades religiosas un regreso a la actividad sacramental.

    Leí y escuché frases como: «los primeros cristianos se escondían y celebraban» (como invitando desafiar las leyes), «no podés negarme los sacramentos»,»¿cómo vas a tener miedo?», «cura cag*n, ¿dónde está tu fe?».

    Humildemente y esperando la compañía de otros sacerdotes en esto, tengo que corregirte: los primeros cristianos, lejos de favorecer criterios personales (yo quiero comulgar) favorecían los comunitarios (Cf. Hch 2,44-45). Si hoy la Iglesia es obediente a las leyes, es porque te ama y cuida a toda la comunidad.

    Como Iglesia te pido perdón, por haberte enseñado a vivir la fe de un solo modo.
    Te pido, que no encuentres en los ministros tibieza o falta de fe, por el contrario, fortaleza y creatividad, siendo que, sin saber han salido a buscar herramientas para que, desde tu hogar, puedas vivir la fe e incluso hasta sonreír. ¿Por qué tomás a mal que querramos cuidarte? Créeme que es la Iglesia la que sale perdiendo: a la soledad sacerdotal, se suman los templos vacíos sin ustedes, por los que entregamos nuestra vida. Se nos arranca a nuestra familia, e incluso dejamos de tener el aporte económico de la ofrenda con la cual se sustenta toda la actividad de la Iglesia.

    Repetidas veces me he preguntado: ¿qué haría Cristo en mi lugar?, y no me nace otra cosa que ser pastor: cuidar, amar, protegerte, orar, y hasta usar una peluca o bailar para que tu soledad y tu tristeza no sea tan dura.

    Te amamos como Dios te ama, como un padre a un hijo y quizás en el tiempo nos des la razón de por qué te tuvimos que decir que no.
    #EvangelioJoven
    #cuarentena
    @jlreinaudo