Testimonio de fe de David Campos

    ¡Hola! No sé por dónde empezar este escrito puesto que es la primera vez que me piden algo de estas características y nunca antes he tenido la oportunidad de hablar de ello. Pues bien… comencemos el relato:

    Cuando sorprendentemente me piden que dé mi testimonio de fe, tengo que recurrir a mi memoria para recordar como comienza mi relación con Dios. Desde bien pequeñito me he movido en el ambiente salesiano gracias mi familia que actualmente trabajan dentro de ella. Para quién no lo conozca es una congregación fundada por San Juan Bosco en favor de los jóvenes más pobres. Ahora sigo ligado a ella aunque por motivos de estudio me haya separado un poco más de la cuenta.

    Durante todo este tiempo he podido participar de diferentes experiencias gratificantes que me han ayudado a mejorar como persona: Campamentos, JMJ de Madrid, Camino de Santiago, Peregrinación a Turín, Grupos de fe, Centro Juvenil, Retiros Espirituales… En estas situaciones no sólo conoces a Dios, sino también a personas con las que compartes inquietudes, objetivos, ¡e incluso diferentes versiones de vivir la fe!, pero sobre todo historias de superación y de lo afortunado que te sientes por haber nacido donde te ha tocado.

    A ello se fue incorporando el mundo de las Hermandades y Cofradías, como todo buen sevillano. Una visión de la fe un poco diferente a lo mencionado anteriormente, donde la imagen devocional cobra cierto valor sentimental, sobre todo para familias enteras y personas de edad avanzada la cual inculcan a los más pequeños de la casa lo que es querer al Señor y a la Virgen. Parte de esta historia ha formado mi personalidad y como soy a día de hoy.

    Tras esta breve biografía me dispongo a responder de qué manera vivo la fe. Creo que la palabra que lo podría definir mejor sería la Coherencia. Ser lo más coherente que pueda con lo que creo y que esto se vea reflejado en mis actos. No hablo de rezar puesto que en este aspecto flaqueo. Sin embargo intento reflexionar acerca de ciertos temas de ámbito personal que repercuten en mí y en los demás y tomar una decisión coherente con mi estilo de vida. Un saludo con una sonrisa, poder ayudar al que lo necesite, un mensaje de Whatsapp de agradecimiento, una llamada de teléfono sorpresa… ¡Hay que demostrar que se puede vivir de otra manera, ver la vida con alegría!

    David Campos Navarro