Herramientas de Dios

Primero de todo: ¡Feliz y Santa Pascua a todos los que estéis leyendo este post! Acorde con la Pascua, me di cuenta del inmenso legado que dejó Jesucristo.

Pensando, me vino a la cabeza el siguiente razonamiento: ¿os habéis dado cuenta de que, desde que empezó la vida pública de la Iglesia, después de que el Señor ascendiese al Cielo, se han hecho infinitud de comentarios, escritos, documentos, homilías, encíclicas… sobre el mensaje de Jesucristo y  sobre la manera cómo Él mismo nos exhortó a vivir? Han pasado muchísimas cosas desde aquella primera Pascua de Resurrección, y en cada situación que se ha vivido desde entonces hasta ahora, la doctrina cristiana ha podido ser perfectamente aplicable a cada situación vivida .Según las circunstancias, más o menos duras, la Iglesia siempre ha tenido algo que decir.

¿Qué quiero decir con esto? Qué tenemos un Tesoro enorme, inmenso, gigante… ¡ETERNO! Se nos ha dado a conocer una doctrina que nos ayuda a vivir más humanamente, más divinamente. El Señor ha venido para traernos el Cielo y para vivir nuestra vida como hijos de Dios, ¡con plenitud!

¿Os habéis dado cuenta además, de que de las múltiples religiones que hay, y los tantos personajes que las “ fundaron” el único que se ha atribuido a Sí mismo de ser Dios mismo es la nuestra? Y por ende, todo lo que nos legó como sus hijos es ETERNO.

Esta Pascua es un buen momento para volver a darnos cuenta de la belleza de la vida cristiana. Que todas nuestras acciones están hechas para agradar, y ayudar a Dios. Es muy fuerte! Que todo un Dios nos necesita a ti y a mí… Y que si tú y yo no respondemos nadie más lo va a hacer, y tal vez Dios no puede llevar a cabo lo que quiere hacer con sus “instrumentos”. Y hay una peculiaridad en el modus operandi de nuestro Señor y es que en Su taller cada herramienta es única e irrepetible. Necesita absolutamente todas: ¡Jesús necesita a toda la humanidad!

Y que una herramienta no esté funcionando aún, puede que no sea porque no funciona, sino porque necesita de otra persona, de otro que le ayude a descubrir la fe. Que le dé a conocer el Gran Regalo que tenemos.

Siendo “herramientas de Cristo” es como podemos llegar a ser santos: con humildad. Con sencillez. Con alegría. Con obediencia. Con diligencia. Con esperanza. Con amor. Con fe. Con Cruz.

Pablo Navarro