Seguirle de cerca

    Este verano hemos tenido la gran suerte de ir de peregrinación a Tierra Santa con nuestros colegios mayores. Fue una experiencia brutal que sin duda nos ha cambiado. 

    Antes de ir las dos rezábamos y tratábamos con frecuencia a Jesús pero, la verdad, nunca nos habíamos parado demasiado a leer el Evangelio. Quizás habíamos asumido que no era para nosotras… que nosotras, ya nos sabíamos la historia. 

    Pero, al visitar los lugares santos pudimos revivir de forma especial muchas de las escenas del Evangelio. Nos pareció tan actual y tan cercano, que, cada una de forma distinta, sentimos que Jesús también se había estado dirigiendo a nosotras en todos aquellos momentos. Descubrimos que el Evangelio es un verdadero encuentro con Él.

    Gracias a eso nos hemos dado cuenta de que ser cristiano no es un proyecto personal, no es solo una idea bonita de aspirar a grandes ideales, de querer a los demás e intentar ser mejores, pues todo eso no se sostiene solo. Cristo es quien da motivos para amar y servir. Por eso ser cristiano se trata, en realidad, de SEGUIR A CRISTO, seguirle de verdad, a Él, muy de cerca.

    Durante el viaje pudimos visitar muchos de los lugares importantes como el Monte de los Olivos y el Calvario, o donde ocurrieron los grandes milagros, como la multiplicación de los panes y los peces o la pesca milagrosa. Pero además de eso, en Tierra Santa también pudimos descubrir al “Jesús de todos los días” que caminaría por las calles de Jerusalén tranquilamente, se reuniría con sus discípulos y pasarían horas y horas hablando.

    En definitiva, en Tierra Santa conoces a Cristo; ves a Cristo caminar y reírse, ves su mirada y sus sonrisas, le ves también llorar y trabajar, pero sobretodo le ves amar a sus amigos.

    Hace un par de semanas, hablando por teléfono comentábamos que esta Semana Santa iba a ser especial, pues era la primera después de nuestra peregrinación. Haber estado donde todo ocurrió y poder visualizar los lugares concretos, nos estaba ayudando mucho a meternos de lleno y vivir cada escena como un personaje más, acompañando al Señor muy de cerca. 

    Así fue cómo surgió la idea de crear la cuenta @seguirtedecerca, con el deseo de compartir esta ayuda y todo lo que este viaje ha supuesto para nosotras con todo aquel a quien le pueda gustar y servir para vivirla mejor; en definitiva, para estar más cerca de Él. 

    Además, nuestro propósito es continuar con la cuenta y subir más contenido de otros lugares que narra el Evangelio y que también pudimos visitar, como la Basílica de la Anunciación, el lugar donde nació Jesús, el río Jordán o el monte de la Transfiguración; siempre con el objetivo de ayudar a la gente a encontrarle y seguirle muy de cerca.

    Paula Navarro y Jimena Camarero