Quiero amar a todos. Testimonio de Jessica Melendez.

    Creo que a todos nos a pasado que alguien nos lastima. Sea un familiar, un amigo, o una pareja.

    Cuando cumplí 18 años conocí a alguien que pensé era la persona con la que me casaría. Esta relación (y el grupo escolar al que pertenecíamos) me separaban más de Dios. Primero porque me quitaban el tiempo para servir y/o asistir a eventos. Después porque las competencias eran en Domingos, así que ni a misa estaba yendo. Volví a esta persona el centro de mi vida así que deje que el tomara todo de mi.

    Tiempo después, terminó conmigo y yo tenía un vacío tremendo. Ya no tenía a Dios (o eso sentía), no tenía a ese muchacho, y decidí en ese momento de tristeza que no me acercaría a nadie y que nadie se acercaría a mi. Poco a poco volví a Dios, a misa, a retiros, a servir, hasta integrarme de nuevo completamente a mi hermosa fe.

    La razón que estas fotos son muestra de mi fe, no es solo el servicio que doy a la comunidad. Estas fotos muestran el amor y cariño que tengo a los que están a mi alrededor. He aprendido a intentar a amar a todos como Dios me ama. No es fácil, y es algo en lo que trabajo todos los días, pero lo intento aunque me lastimen, aunque estemos en desacuerdo, aunque no me amen. Hay una cosa muy bonita: compartir la alegría de amar. Amarnos los unos a los otros. Amar hasta el dolor nos dice Sta Teresa de Calcuta.

    Quiero amar a todos y alegrarme con ellos, reir con ellos, sufrir con ellos y llorar con ellos.

    Jessica Melendez