El P. Massari continúa confesando y escuchando a sus feligreses

La normativa en Italia respecto al confinamiento por el coronavirus, permite a las iglesias estar abiertas para poder ir a rezar si está de paso de algún establecimiento que se dedique a bienes de primera necesidad.

Este es el caso, leemos en Gaudium Press, del P. Massari y su parroquia, situada en un pueblo de la zona de Lombardía, que se han convertido en fuente de fortaleza, de consuelo, de escucha. Tienen horario de confesión y lo hacen en un patio maravilloso y grandísimo, comenta el padre, a una distancia de seguridad suficiente para prevenir contagios.

En este momento, tal vez más que en otras circunstancias, los sacerdotes deben ejercer el ministerio de la escucha, ha dicho. El padre considera que en este momento es importantísimo, además del sacramento de la confesión, escuchar a la gente, que pueda desahogarse, contar sus miedos y todo lo que les está sucediendo en sus vidas. También se le puede llamar por teléfono porque es importante para él poder tender una mano a quien lo necesita.

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