No soy Amancio Ortega

No soy Amancio Ortega, con esas palabras y con lágrimas en los ojos, me decía una amiga de mi madre que a los 70 años ha vuelto a coger su bata de enfermera y se ha presentado a un hospital de la Comunidad de Madrid para reincorporarse y ayudar en lo que se necesite.

No soy Amancio Ortega y me parece muy loable lo que ese hombre está haciendo y espero que haya muchos más como él, seguía diciéndome, el puede donar un montón de dinero y yo lo que puedo donar es mi vida. En esos momentos las lágrimas se me saltaron a mi.

Esa mujer, como María Ángeles, Alfonso, Julia, Andres, o Pilar, médicos, enfermeros o personal de servicios en hospitales, residencias de ancianos no saldrán en los telediarios por sus donaciones y sin embargo están donando lo mejor de ellos mismos: su vida.

¡Gracias de alguien que no os conoce personalmente pero que reza a diario por cada uno de vosotros!

Robert Tyrrel