Los héroes de la pandemia: Guillermo, padre de 5 hijos

Muchos conocíamos a través de las redes sociales que Guillermo estaba muy enfermo, hasta que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en Twitter escribía: “Acaba de fallecer mi primo Guille. Padre de 5 niños maravillosos, un marido ejemplar.  Los que estáis contagiados, hayáis perdido a familiares o estéis desesperados por estar encerrados, sabed que no estáis solos”.

Religión en libertad nos acerca un poco más a esté héroe de la pandemia. Guillermo y su mujer Pilar vivían una vida entregada al Evangelio, a la familia y a la vida. Dedicaban una gran parte de su tiempo, pese a ser una familia numerosa, a las pastorales de su parroquia. Esta  dura prueba de enfermedad y muerte la afrontó esta familia desde la fe.

“Es muy duro pero a mí me está sosteniendo Cristo. Sentir que Él está conmigo en la cruz y yo con Él y que nos acompañamos, y saber que Guillermo está en sus manos es lo que me da fuerzas”, afirmaba Pilar, cuando su marido estaba en el hospital.

“Agradezco tantos mensajes de apoyo y oración. Esto a mí me da la vida. El saber que hay mucha gente rezando por él. Que al final si no se cura, es porque hay un bien mayor. Es algo muy duro, muy fuerte, pero también a la vez Dios te concede ver el amor de los demás, de cómo nos quiere. Y eso, es algo muy grande”.

Cuando lo trasladaron a la UCI, el sacerdote de su parroquia fue para darle la unción de enfermos y, aunque al principio no le dejaban, consiguió hacerlo. El padre Horcajo confiesa que “hemos estado rezando mucho por su curación. Dios tiene sus planes, más altos y mejores que los nuestros».

Horcajo cuenta que la opción radical por la familia se perfilaba en múltiples detalles: “la televisión está en su rincón y solo se pone para ciertos programas. El rosario diario antes de cenar, de forma participativa, con el pequeño Guille cogiendo las bolitas del rosario y gastando bromas. La misa diaria de los padres con los más mayores. Los cinco hijos son unos católicos convencidos y firmes en su fe con el deseo de evangelizar a sus compañeros. Hasta el pequeño Guille se ha inscrito en los monaguillos de la parroquia. Todos tienen dirección espiritual”.

Te recomiendo que leas completo este testimonio en Religión en Libertad