¿Qué ves en la gente que te rodea?

Hace unas semanas una compañía con base en Madrid me pidió que ayudara profesionalmente a uno de sus mandos intermedios. Se trata de una buena persona, muy capaz en su trabajo, pero con una terrible manía a ver siempre lo negativo de todo: de las circunstancias, de los hechos del pasado, de las previsiones del futuro, de sus compañeros…. Esta “brutal acidez” empezaba a afectar a las relaciones con sus compañeros. Tras una primera sesión inicial en la que traté de hacerme cargo de la situación hablando con él y con algunos de sus colegas le conté esta historia irlandesa que alguien me contó.

Había una viejecita que nunca hablaba mal de nadie. Siempre encontraba algo bueno en los demás, aún en la peor de las personas. Un día falleció un vecino del pueblo que parecía almacenar en si todas las miserias humanas: era ladrón, borracho, peleón, se enfrentaba a gritos, y a veces a puñetazos,  a su familia, a sus amigos, a sus vecinos…

La noche del velatorio la viejecita llegó a la sala donde estaba el difunto. Permaneció un largo rato en silencio junto al féretro. Todos se miraban pensando: “Esta no podrá decir nada bueno de este”. Conforme avanzaba el tiempo, esa sensación se incrementaba.

Pero al fin habló:

“¡Lástima! ¡Sabía silbar tan bien! Me encantaba escucharle desde la cama al amanecer pasando por debajo de mi ventana”.

Y es que no hay nadie tan desgraciado que no tenga algo bueno. Es simplemente cuestión de saber verlo. Pero lo que vemos, no lo olvides, depende de cómo miramos. Cuando se mira con ojos críticos y despiadados con afán de buscar defectos, se encuentran. Cuando se mira con amor se ve lo que hay de bueno.

¿Qué ves en la gente que te rodea? La respuesta te enseñará a descubrir cómo miras.

Publicado por Carlos Andreu en su propia página web