¿Volverías a ser sacerdote? Sin duda, sí. Juan Manuel Ortíz

En el portal de la Diócesis de Málaga entrevistan al sacerdote diocesano Juan Manuel Ortíz, ordenado en 2003.

Feliz con su ministerio explica que, como todo en la vida, se aprende a ser cura, «Es una gracia tan grande que no la podemos abarcar de golpe con la ordenación; necesitamos ir adentrándonos poco a poco en ese mar de amor que Dios nos regala en el ministerio».

«Como confesor, intento ser un instrumento de la misericordia de Dios, y aspiro a tener la misma mala memoria que Él tiene, también con mis pecados».

Para él, Jesucristo, es su razón de vivir y de seguir adelante cada día.

No le gusta especialmente complicarse la vida aunque «hoy ser cura es ya vivir una vida complicada, pues en el fondo ya no vives para ti, tu vida está expropiada, para Dios y para los hermanos».

A quien crea que puede tener vocación al sacerdocio le diría «que no tenga prisas y que discierna bien si de verdad es una llamada del Señor. Y que si es así, que se fíe de Él, que apueste de verdad toda su vida al Señor y a su Evangelio»

Estamos aquí para ser felices, «Jesucristo lo repite una y otra vez, y su palabra es verdad. Igual somos nosotros los que nos perdemos en muchas tonterías, que al final, nos impiden disfrutar de esa felicidad».

Reza para conocer la voluntad de Dios que ahí está el verdadero éxito de la vida.

 ¿Volverías a ser sacerdote? Sin duda, sí.

Te recomiendo que leas la entrevista completa en el portal de la Diócesis de Málaga