Joven musulmana se convierte al descubrir el amor de Jesús en la Cruz

Celya nació en una familia musulmana en Argelia. Eran devotos y cumplían todos los preceptos que les pide su fe.

Celya, leemos en Portaluz, explica que su madre le habló alguna vez del cristianismo: “Mamá me decía que Jesús era un hombre bueno, que reflejaba el amor, que había muerto en la cruz, pero no había resucitado, no era Dios, aunque sí alguien importante”.

Buscando la mejor educación para Celya, su madre decidió -contra la voluntad de la chica- que debía estudiar en un Instituto católico. Allí recibió los valores del humanismo cristiano y supo que Jesús aceptó morir en la Cruz por amor a los hombres. Este asombroso descubrimiento la condujo a un proceso de conversión que comenzó leyendo la Biblia.

Ella quería ser como Jesús. «Quiero ser cristiana, quiero ser feliz y estar llena del amor de Dios», reflexionó y confidencia que un Dios amor “no lo encontraba en la religión del Islam”.

Unos atentados terrorista en Francia en 2015 fueron el detonante para abandonar su fe y abrazar la católica.

“Yo vivía estresada, tenía miedo del pasado, del futuro, del presente, era un hándicap para mi vida. A partir de mi bautismo, la paz se asentó en mi vida, mejorando sobre todo en mis relaciones con los demás. Hoy me siento tomada por el amor de Dios, de hecho, ya no tengo miedo de Dios, sino que confío en Él. Ya no temo ni pienso en esas reglas que consumían mi vida, porque Dios es amoroso, es la roca de mi vida”.

Si quieres, puedes leer el testimonio completo en Portaluz