A Ti… ¡todo!

¿Qué es lo primero que haces al levantarte de la cama, al abrir los ojos? Quizá ni lo piensas pero… ¡estás vivo! Tenemos un día más para poder amar, para poder entregarnos, un día más para ofrecer al Señor. ¿Buscas entregárselo todo a Él desde el primer momento? Desde Jóvenes Católicos te proponemos tres oraciones que puedes rezar cuando te despiertes, rézalas de corazón, sin prisa, pensando en lo que dices, haciéndolas vida. ¡Te puede cambiar la vida! ¡Él se lo merece todo! A Él… ¡todo! Tus preocupaciones, tus cansancios, tus proyectos, tus alegrías, tus aburrimientos, tus miedos, tus silencios… todo a Él. Estas oraciones te ayudarán a vivir los momentos del día de la mano del Señor, ¡qué regalo vivir con Cristo!

Consagración a la Virgen, tu Madre 

Oh Señora mía, oh Madre mía,
yo me ofrezco enteramente a ti.
En prueba de mi filial afecto
te consagro en este día:
mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón,
en una palabra, todo mi ser.
Ya que soy todo tuyo,
oh madre de bondad,
guárdame y defiéndeme como cosa y posesión tuya.

Amén.

 

Tomad, Señor y recibid

Tomad, Señor y recibid

toda mi libertad,  mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad.

Todo mi haber y mi poseer, vos me lo disteis a vos Señor lo torno.

Todo es vuestro, disponed a toda vuestra voluntad,

Dadme vuestro amor y gracia que ésta me basta.

Amén.

 

Ven Espíritu Santo

Ven Espíritu Santo
inflama nuestros corazones
en las ansias redentoras del Corazón de Cristo
para que ofrezcamos de veras
nuestras personas y obras
en unión con Él
por la redención del mundo.

Señor mío y Dios mío Jesucristo
por el Corazón Inmaculado de María
me consagro a tu Corazón
y me ofrezco contigo al Padre
en tu Santo Sacrificio del altar
con mi oración y mi trabajo
sufrimientos y alegrías de hoy
en reparación de nuestros pecados
y para que venga a nosotros tu Reino.

Te pido en especial:
Por el Papa y sus intenciones,
Por nuestro Obispo y sus intenciones,
Por nuestro Párroco y sus intenciones,

Amén.