Casado, con una doble vida, la Virgen de Medjugorje lo salvó

Antonino Cuomo tenía una doble vida. Casado y con dos hijos, llevaba una vida paralela.  Portaluz cuenta su historia.

Tuvo diferentes amantes a las que, incluso incitó a abortar al quedarse embarazadas. Él mismo explica que vivía entregado a la transgresión, para satisfacer sus instintos animales. Este tipo de vida le llevó a odiar a la Iglesia, los sacerdotes y a la propia Virgen María. Era algo diabólico.

En esta espiral de egoísmo y depravación abandonó a su familia para irse con una de sus amantes. Su mujer, destrozada, aunque no frecuentaba la iglesia, oyó hablar de la Virgen de Medjugorje y fue allí para pedirle ayuda. A su regreso venía renovada, confiada a la voluntad de Dios, leía la Biblia, iba dos veces por día a misa, una por su esposo, otra por ella y se confesaba regularmente, incluso rezaba 10 Rosarios diarios.

Una noche, en sueños, Antonino tuvo la visión: recuerda haberse visto en un charco de sudor y a los pies de la cama había una figura negra e imponente con ojos rojos mirándole fijamente. Aterrador. En otra ocasión soñó que su hija le pedía que volviera y fue cuando decidió ir a Medjugorje con su mujer y sus hijos.

Al principio blasfemaba, incluso llegó a escupir. Tocó fondo y finalmente confesó, se liberó y su vida. «Ya no sentía la rabia de estar en ese lugar, y ya no tenía el rechazo de las imágenes sagradas o de las oraciones. Poco después estando con el Padre Jozo, comenzó a recitar oraciones y mirando la imagen de la Virgen nos hizo consagrar a todos. Durante la Consagración lloré y a mi manera me consagré a la Virgen».

«Sé que gracias a la Virgen de Medjugorje, gracias a la Reina de la Paz, me salvé de una vida sin reglas y sin frenos, que me estaba llevando a la perdición”.

Una historia impresionante que puedes leer completa en Portaluz