Desde Tanzania al Seminario

«Me llamo Petro Antony Chacha, soy de Tanzania y tengo 36 años» así comienza el testimonio de este seminarista que se prepara para el sacerdocio en CARF (Centro Académico Romano).

Recibió el Bautismo y la Confirmación con 12 años, tras la conversión de su madre. Desde entonces le atrajo el servicio de monaguillo y vio de un modo natural su vocación al sacerdocio. Sin embargo tuvo una crisis de vocación en la que no sabía si estaba llamado al matrimonio o al sacramento del Orden Sacerdotal.

Fue un período de siete años de sequedad espiritual en los que él continuó con sus estudios. Pero en Cuaresma de 2012 «fuimos a visitar a las Hermanas Clarisas en su convento. Atraídos por su simplicidad y devoción al Señor, el llamado a entregarme completamente a Dios a través del sacerdocio volvió a brotarse de mi alma, abriéndose como una flor en la primavera. Estaba tan feliz: Dios no se había ido de mi alma, solo se había quedado escondido, discreto, esperando mis tiempos».

Gracias ala consejo de una Hermana, visitó a su Obispo que le recomendó un período de discenimiento. Pasados 2 años volvió con la absoluta convicción de ser sacerdote.

Ahora está en Roma con una beca de CARF: «en Roma me ha animado aun más a realizar mi sueño, ser un sacerdote bueno, santo y generoso».

En CARF puedes leer el testimonio completo de este seminarista que un día tuvo la absoluta convicción de que Dios le llamaba a la entrega total en el sacerdocio