El deporte… la escuela de Cristo

No pierdas la oportunidad de amar bien a los demás, la vida es la mejor maestra de nuestra cotidianidad, vivimos con demasiada inmediatez los acontecimientos de nuestra historia, pretendemos correr demasiado rápido, y los tiempos no los marcamos nosotros, sino el creador de nuestra historia y siempre sintamos la paz de buscar lo que Dios quiere para nosotros.

En muchas ocasiones, vemos a deportistas de élite, santiguarse y rezar antes de cada partido, sólo el Señor juzgará los acontecimientos de cada uno.

El Deporte, nos enseña un modelo, una forma de ver la vida, unos valores, como la humildad, el sacrificio, el saber dar y compartir, la competitividad sana y no buscadora de resultados sino de retos, siempre aportando el bien a un mundo necesitado de héroes, de soñadores y de personas llenas de esperanza.

Hace unos días se clavaba en nuestro alma la sin razón del dolor y del sufrimiento ante el fallecimiento de Kobe Bryant, uno de los mejores deportistas de todos los tiempos, un icono del baloncesto mundial, y la muerte nos pone a todos en el mismo nivel, Dios humaniza el mundo con la sencillez, y el amor.

Muchos son los deportistas que ofrecen al Señor su día a día, me viene a la memoria , el ejemplo de Simone Biles nos hace ver en el deporte la manera de entregarse al Señor, de buscar la voluntad de Dios, de ofrecer los éxitos y los fracasos, a través de la eucaristía y del rezo del santo Rosario.

Si Dios te está haciendo esperar, prepárate para recibir más de lo que has pedido. Los deportistas de élite no son galácticos, sino personas, héroes, que con su vida, con su sacrificio y esfuerzo pueden cambiar el mundo, llevar el evangelio en todo aquello que hacen como estilo de vida y referente para muchos jóvenes que les siguen y les admiran.

El deporte no solo es una escuela de valores, sino que es la luz misma del evangelio lleno de sacrificios, de esfuerzos , pero siempre confiando en el Señor sin rendirse ni tirar la toalla.

La vida de un deportista hoy en día es una buena noticia que llega a millones de personas.

Alberto Diago