«Es urgente que nos hagamos fuertes en la fe y en la Oración». Hermana Emmanuel Maillard

La Brújula Cotidiana organizó en Milán una jornada con la hermana Emmanuel Maillard, de la Comunidad de las Bienaventuranzas, con gran asistencia de público. Con el título «María nos prepara para el futuro», la hermana dijo muchas cosas que nos deberían hacer reflexionar:

«Hoy la familia y la Iglesia están sufriendo muchas pruebas. Muchos tienen miedo y angustia, las pruebas están ahí y Ella», la Virgen de Mejugorje, «nos dice: «Las pruebas llegarán»». Por eso no nos debemos de extrañar.

«Consideramos el tiempo de la tierra como el tiempo definitivo. Hacemos todo por la tierra: trabajo, carrera, etc., pero hemos olvidado el alma, que ponemos en último lugar». Hay jóvenes que no saben que tienen alma. Esto es muy fuerte.

«Es urgente que todos nosotros nos hagamos fuertes, fuertes en la fe y fuertes en la oración, con la fuerza de Dios, fuertes en la adhesión a Jesús, fuertes con la Virgen».

«¿Qué haremos cuando reine el pecado? «Pero si sois míos venceréis, porque vuestro refugio estará en el corazón de mi Hijo Jesús», dice la Virgen en Medjugorje».

«La Virgen nos ha pedido que nos enamoremos de Jesús. Nos dice: «Adorad a mi Hijo con el corazón». La Virgen nos invita a crear una capilla de adoración perpetua en todas las parroquias».

Una cosa muy bonita que dijo fue que pusiéramos la Misa en el centro de nuestras vidas. Sin embargo, hoy ponemos la carrera, el trabajo y el sexo en su lugar. Y cuanto más ponemos otras cosas en el centro, menos felices somos. Muchas personas no saben que durante el ofertorio, cada uno de nosotros puede llevar su ofrenda al altar a través del agua del cáliz. Es la ofrenda de mi sufrimiento, mis pruebas, mis enfermedades, mis angustias. Puedo poner todo en la sangre de Jesús. Y esto es precioso. ¿Y qué hace Jesús? Cuando toma el cáliz y dice «Ésta es mi sangre», de repente todo se vuelve divino y, por lo tanto, Jesús transforma todo lo que he puesto dentro en algo divino, en su sangre. ¿Y qué significa que mi sufrimiento se hace divino? Significa que da fruto: esta gota de vino que se convierte en la sangre de Jesús, este sufrimiento mío está a punto de ser ofrecido al Padre que ve en el sacrificio de sus hijos Su propio sacrificio. Así es como Dios envía ríos de bendiciones al mundo y por eso la Virgen dice: «Tus sufrimientos se convertirán en gloria». Esto sólo se puede entender con la Misa. Tus sufrimientos se convierten en gloria, ha dicho: «Cuando sufrís, el Cielo entra en vosotros”.

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