Policía y con novia, Ernesto Piraio hoy es sacerdote

Ernesto Piraino, italiano, con 20 años vistió por primera vez el uniforme de Policía del Estado. Con 27 años comenzó a latir en su alma una llamada que desde niño le acompañaba. Tenía necesidad de pasar tiempos a solas con Dios, tiempos de silencio y meditación. Tenía novia y bromeaban entre ellos sobre esta inclinación.

Como nos detalla Camino Católico, aprovechando su labor de formación preventiva a jóvenes en una parroquia de Scilla, se las ingeniaba para estar todo el tiempo que podía en adoración eucarística. Y para evitar conflictos con su novia, si le preguntaba, le decía que en esas horas iba al gimnasio. Fue así, recuerda, como “el Señor comenzó a hablarme al corazón de manera cada vez más clara. Día tras día, creció en mí el deseo de entregarme a Él en el sacerdocio”. 

Inició estudios de Teología y una noche de febrero del año 2010, mientras estaba en la capilla del seminario -donde iba de vez en cuando a preparar exámenes con algunos seminaristas-, tomó su decisión definitiva. “Sentí un fuerte deseo de dejarlo todo para entregar mi vida al Señor en el sacerdocio”, confidencia.

Tras 18 años siendo policía, el 11 de febrero de 2017, fiesta de Nuestra Señora de Lourdes a quien confió su ministerio, Ernesto fue ordenado sacerdote.

«Ya tenía una vida plena con una interesante carrera laboral, además de una hermosa y significativa vida emocional, pero el Señor evidentemente tenía otros planes».

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