«Por donde tú vayas y pases yo paso»

«Por donde tú vayas y pases, yo paso; y por donde tu brinques también yo brincaré». ¿Os suena de algo esta frase? Efectivamente, es la canción de los niños perdidos de Peter Pan. Y esto, ¿a qué viene en Jóvenes Católicos? Muy sencillo: Esta semana entramos en el tiempo ordinario. El tiempo litúrgico más largo y quizá el «menos interesante» en este sentido, pero todo lo contrario. Este es el tiempo en que Jesús nos llama a su seguimiento, a su seguimiento y radical. Y ¿la canción? Es lo que le podemos decir a Jesús todos estos días. Señor, si tú pasaste por aquí, yo también quiero pasar; si tú viviste esto, yo también lo quiero vivir. Esto es ser de Cristo, esto es el seguimiento radical. Que queramos estar con Cristo en todo, que deseemos vivir con Él, como Él y para Él. 

Es el momento donde podemos entrar en intimidad con Él, podemos conocerLe de cerca; es el tiempo de fijar nuestra mirada en Jesús, en su día a día, en sus gestos, en sus silencios, en sus miradas… Es el tiempo de vivir la rutina con Cristo, ¡qué emocionante! Es en la cotidianidad, en nuestro Nazaret diario donde podemos vivir con Él. Hasta que no empezó Su vida pública pasaron 30 años y durante este período estuvo viviendo su cotidianidad, sencilla, normal, extraordinaria. La Madre Félix decía: «¡Bendita sea la rutina que nos hace encontrar la novedad en Cristo!» Tomémonos así el tiempo que empieza, el año que comienza. Visto así, ¿quién no está ansioso por empezar? ¿Por vivir una vida como la de Jesús?

¡Ánimo! Y pase lo que pase no dejes de mirar a Cristo, de caminar de Su mano. Disfruta las pequeñas cosas con Él. Aquí empieza tu peregrinación por Tierra Santa, ahora puedes empezar el verdadero seguimiento de Cristo, el fundamento de todo cristiano.