Por favor, no me olvides

Por favor, no me olvides.

No me olvides.

Porque veo que ya no pones el mismo empeño en buscarme en el belén, en cantarme un villancico, en contemplar a MAMÁ y PAPÁ e imaginar cómo paso todo aquello.

Yo aquí sigo, en un pesebre, con el mismo #amor por ti que cuando nos conocimos. Y aquí seguiré aunque me ignores.

Te estás dejando cegar por las luces de las calles, miras los escaparates y haces cuentas. Ya arrastras los pies de tanto comer, los abrazos saben a menos porque la ilusión de los primeros encuentros parece cosa del pasado. El cansancio empieza a pasar factura y se te olvida que con Dios todo se puede. No quiero pensar cuando mañana cambie el dígito y vivamos otro año. Mi nacimiento sabrá a añejo como no te acerques a mi vera y me lances una jaculatoria. Enamórate otra vez, que yo me rindo a tus pies cada vez que me miras.

Pídeme cosas, cuéntame cosas, descansa en mí. La felicidad no está en lo material, despréndete de lo que te impida mirarme con ojos de niño. Vamos, que yo te quiero y te ayudaré.

Recomenzaremos las veces que haga falta. No nos dejemos llevar por la monotonía. Mirémonos como nos mirábamos la primera noche en el portal, cuando tú te acercabas a ofrecerme presentes imaginándote que eras un pastor, o aquel día que pensabas que la mula tenía que correr porque yo iba a nacer, permite que tus hijos o tu familia vivan la alegría de la Navidad que a ti cuando eras pequeño te hubiera gustado vivir, saboreándolo todo. Dales ejemplo. Tira del carro. Tira de ellos. Sé un cascabel, una estrella, un lucero.

Por favor, no me olvides, que sigo aquí.

Jesús.

Publicado por Inma (@icehache) en su Instagram