Abandona tus preocupaciones en Dios y Él las transformará

A lo largo de la vida, todos pasamos por épocas duras, difíciles, con grandes preocupaciones que nos angustian y todo lo vemos negro. Ni siquiera nos sirve la ayuda de los demás.

Erika nos muestra, en este artículo de Familias.es, que se puede salir de esa situación, con esfuerzo, pero se puede. Ella pasó por un bache así y para salir «comencé a ver las situaciones difíciles como lecciones de las que debía aprender algo».

Rezando se dio cuenta de la importancia su actitud y empezó a centrarse ver tantas cosas por las que tenía que dar gracias. Al principio con esfuerzo y luego de forma natural, se dio cuenta que eran muchas más las cosas por las que dar gracias que sus preocupaciones.

Uno de sus apoyos fundamentales han sido algunos pasajes de la Escritura como:

Mateo 28, 20: «… he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo».

1 Pedro 5, 10: «Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca».

Salmos 55, 22: «Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; no dejará para siempre caído al justo».

Por tanto, deja tus problemas en manos de Dios y tu vida cambiará.

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