Ser popular

Abres tu instagram, Facebook, twitter, snapchat…un sinfín de aplicaciones de redes sociales que te inundan de fotos e historias. Unas nos importan más que otras. Sigues a tus amigos, familiares, conocidos, personas que admiras, marcas, restaurantes, lugares, sitios de información por alguna razón. Llegará el momento en que te cuestiones si lo que subes a redes sociales es necesariamente el reflejo de lo que eres como ser humano. Habrá veces que sí y otras que no tanto. Este mundo, donde el celular te dice todo lo que quieres saber en un instante, llega a sobresaturar la mente de cualquiera que vive en el mundo real.

Yo te hablo desde la perspectiva católica. Mi consejo, para ti, es que te relajes y seas feliz, no vivas preso de tus miedos y carencias. Hay mucha gente que cae en el error de aparentar o hacer un extra de esfuerzo por pertenecer a cualquier grupo o incluso querer llegar a ser “popular”.

¿Cuántos ejemplos hay en la historia de la humanidad sobre la popularidad que no necesariamente equivale a ser buena persona? Miles…simplemente, piensa en 2 extremos. Un líder narcotraficante es popular y por la apología al narco en series y libros, hasta idolatrado pero eso no significa que sea una buena persona y se conduzca con rectitud. Tampoco su popularidad lo exenta de tristezas, enfermedades, tragedias, accidentes, de la muerte misma. Sin embargo, es muy querido y aclamado por la gente por ser considerado un ídolo e incluso se viste de respeto por el miedo que esparce.

El otro ejemplo, es Jesús. Jesús no fue popular, al contrario, fue perseguido, calumniado y crucificado por esparcir la palabra de Dios. Jesús no ostentaba ni peleaba un puesto político, de poder ni económico. Su “error” fue invitar a la conversión a través de acciones que implicaban amor y esfuerzo. Claramente, a mucha gente, eso de trabajar en uno mismo y ser auténticamente cristiano (con cristiano me refiero a creer y vivir en Cristo según sus enseñanzas a través de la intercesión de la Virgen María con ayuda del espíritu santo, los ángeles y santos) no es muy popular. Lo popular, siempre ha sido lo fácil y lo que te produzca placer de inmediato que muchas veces no es lo mejor para construirse como persona porque da pereza y es mejor “creer” que existe un camino más fácil y rápido para la satisfacción material y espiritual para cada quien.

Es bien sabido que el camino fácil no lleva a la verdadera realización del ser humano. Mientras más grande sea el bien que perseguimos, mayor será el esfuerzo, Así, con todo en la vida. Si quieres algo, tienes que trabajar por ello. Si quieres tener una vida cristiana, no serás muy popular pero si muy querido por Dios. Al final, esta vida es nada a comparación de la eternidad. Créeme que NADIE está libre de penas crea en lo que crea pero tú que crees en la vida eterna, ¿No te parece que este esfuerzo por vivir lo más apegado a lo que Cristo nos enseñó bien merece la pena para toda una eternidad de felicidad? A mi parecer, bien lo vale. Si piensas que la popularidad es equivalente a felicidad sólo ve a los muchos artistas que gozan de ella y por desgracia, no encuentran un significado en su vida y llegan hasta el suicidio.

Sé auténtico con lo que crees y coherente con tus acciones, y vivirás más relajado, en paz y sobre todo te garantizo que el significado de esfuerzo y amor le darán sentido a tu vida. Que Dios te bendiga y sobre todo siempre de la mano, guía y cuidado de la Virgen María. No te olvides de Dios, que Dios, siempre está contigo y pide por las gracias que necesites para llevar lo mejor posible las cruces que nos tocan porque éstas son la escalera al cielo.

                                                                                                                             Karla César Vargas